«The Wire»: la ficción es la realidad

“The Wire” es una serie policíaca de la HBO que transcurre en Baltimore. Su autor, David Simons, es un antiguo periodista de sucesos de esa ciudad. Busca ser realista y reflejar la relación del mundo de las drogas con sus perseguidores y con otros entornos de la ciudad (política, educación, periodismo, ambiente portuario). En esa búsqueda de realismo varios actores secundarios son amateurs que se interpretan a sí mismos (“Snoop” estuvo en prisión por homicido).

El título hace referencia a las escuchas telefónicas realizadas por la policía para obtener pruebas contra los sospechosos.  Cada temporada es un caso diferente, bien explicado, con infinidad de subtramas y multitud de personajes. La trama avanza despacio, pero no hay “relleno”, cualquier diálogo que parece intrascendente puede tener consecuencias. La multitud de personajes hace que sea una obra coral, con muchos protagonistas.  McNulty pasa de “personaje principal” a casi no aparecer en la 4ª temporada.

También huye del maniqueísmo: La policía de Baltimore es disfuncional, con unos jefes que viven para las estadísticas como si fueran encargados de un “Call Center”. Los buenos detectives son degradados a departamentos donde no molesten. Los traficantes de droga normalmente no tienen muchas más opciones para ganar dinero, y rápidamente se profesionalizan para poder sobrevivir y no ser enviados a los tribunales. Los políticos se ven sometidos a grandes presiones, con lo que es imposible hacer grandes reformas en la ciudad (eso cuando no están directamente corruptos), y presionan a los jefes de la policía con las estadísticas. Los colegios tienen que enseñar contenidos y valores inútiles para unos chavales que a veces son empujados por sus mayores a traficar (seguir con la profesión paterna, ya sabéis). La prensa incluso se inventa las noticias. Por el puerto pasa todo tipo de contrabando.

Algunos personajes:

James “Jimmy” McNulty: Policía borrachín, tozudo, irreverente, es mi héroe.
Howard “Bunny” Colvin: El policía que entiende mejor el mundo de las drogas.
Roland “Prez” Pryzbylewski: No le acerquéis un arma de fuego, por favor.
William A. Rawls: ¿De verdad es tan cabrón como parece?
Lester Freamon: Condenado a 13 años y 4 meses por hacer bien su trabajo.
Sargento Ellis Carver: La evolución del gorila al ser humano.
Avon Barksdale: El traficante clásico.
Russell “Stringer” Bell: El traficante que quiere convertirse en hombre de negocios.
Omar Little: Trafica con la droga de los demás.
Reginald “Bubbles” Cousins: Confidente de la policía. Basado en un personaje real.
Marlo Stanfield: El traficante psicópata.
Felicia “Snoop” Pearson: Chica que cree que un Lexus es mejor que un Cadillac.
“El Griego”: El importador que paga menos impuestos de todo Baltimore.
Concejal Thomas “Tommy” Carcetti: Político trepa.

Escenas inolvidables: Decir que lo son todas es un poco exagerado, pero sólo un poco.
– “Prezbo” enseñando fracciones en la escuela usando las probabilidades para ganar a los dados.
– La directora del colegio intimidando a los jóvenes traficantes mejor que el jefe de policia de West Baltimore.
– McNulty y Bunk investigando un crimen mientras sólo dicen «fuck» y «motherfucker».
– Omar Little trabajando.
– “Snoop” de compras.
– Rawls “charlando” con McNulty en el hospital.
– Cualquier noche de McNulty.
– Y muchas más…

Por cierto, hay que verla subtitulada.

Referencias:

http://es.wikipedia.org/wiki/The_Wire

http://www.lapaginadefinitiva.com/2011/04/03/the-wire/

http://politikon.es/2011/10/22/the-wire-criminales-y-ciudades-en-america/